dimecres, 25 de juliol de 2012

Recta final en la rehabilitación de un edificio de viviendas

Las obras de rehabilitación de un edificio de viviendas en la calle Islas Canarias, 132, de Valencia, inician ya su fase final. Las obras, llevadas a cabo por el Área de proyectos y direcciones de obra de  REHABILITAR y dirigidas por el arquitecto Joaquim Iborra y el arquitecto técnico Vicente Chiralt, están siendo ejecutadas por la empresa Almodí Rehabilitem S.L. Rafael Bazán Devis es el gerente de esta empresa y Vicente Almudéver Aviñó el jefe de obra designado. La mayor parte de los trabajos en el interior de las viviendas han sido acabados. También en los patios interiores y en las instalaciones comunes. Ahora se trabaja en las cubiertas y en las fachadas posteriores y se han comenzado las primeras tareas de rehabilitación de la fachada principal, cuyo andamio se encuentra ya completamente instalado. Una vez finalizados estos capítulos, sólo quedará pendiente la reforma del zaguán, la cual incluye la eliminación de barreras arquitectónicas (bajada del ascensor a cota cero).

Atrás quedan las etapas más duras para los vecinos, cuando se trabajaba en el interior de las viviendas. Hay que tener en cuenta que la rehabilitación de edificios como éste debe necesariamente ser compatible con la habitabilidad de las viviendas, pues el coste económico de realojar temporalmente a los vecinos sería demasiado alto. Es imprescindible, pues, organizar las obras de tal manera que los vecinos puedan seguir ocupándolas con una relativa normalidad.


Es decir, en cada vivienda, se deben reducir los plazos de ejecución, delimitar zonas de trabajo separadas de otras zonas habitables, proteger mobiliario, sanitarios, bancadas de cocina, etc., limpiar al final de cada jornada, convenir la secuencia y horarios de ciertos trabajos. Todo ello genera situaciones complicadas y difíciles y debe predominar una buena dosis de comprensión mutua entre vecinos y operarios. Por eso, es imprescindible la experiencia previa del constructor y los técnicos en este tipo de situaciones.

Por otra parte, hay que decir que este edificio ha sido el escenario de una visita de obra en la asignatura de Diagnóstico e intervención en estructuras de hormigón del siglo XX, en el marco del Máster de conservación del patrimonio arquitectónico de la ETS de Arquitectura de Valencia de la Universidad Politécnica de Valencia, impartida por la doctora arquitecta Begoña Serrano Lanzarote.

Finalmente, sólo un detalle constructivo, representativo de las dificultades e imprevistos con que nos podemos encontrar en este tipo de obras. En edificios como éste, era habitual la solución de cubiertas ventiladas (cubierta a la catalana). Es una buena solución constructiva, incluso cuando no se coloca aislante térmico, como era habitual en la época en que se construyó el edificio. El proyecto preveía la colocación de un aislante térmico en el interior de la cámara, sin desmontar completamente el tablero cerámico, para ahorrar costes. Pues bien, en la fotografía de la izquierda se puede apreciar cómo la cámara se encuentra rellena de escombros, con lo cual ha sido inevitable la demolición del tablero entero para colocar la manta de lana de roca. En la fotografía de la derecha, correspondiente a otra obra, se aprecia mejor una situación idéntica:
Para hacerse una idea de lo que ello supone, téngase en cuenta que han sido necesarios un contenedor y medio para retirar todo el escombro de una cubierta de unos 40 m2 de superficie (incluyendo el tablero cerámico, claro está).